La pizarra digital interactiva: una oportunidad irrenunciable


Miguel Santos Arévalo: Asesor del CEP Priego-Montilla (Córdoba) y Experto en PDI.

No podemos pensar que la escuela del siglo XXI ignore el uso de las TIC. La incorporación a las aulas de la Pizarra Digital Interactiva abre nuevas y prometedoras posibilidades didácticas que permiten la incorporación de las TIC de forma paulatina y asumible por parte del profesorado. La versatilidad y sencillez de manejo de la PDI puede y debe provocar un impulso más decidido para que las TIC ocupen un lugar preferente en la actividad escolar.

PALABRAS CLAVE: Pizarra Digital Interactiva (PDI) y Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC).

La sociedad del siglo XXI

Hagamos un poco de memoria. Si echamos la vista atrás un par de décadas es fácil comprobar que la sociedad ha experimentado en estos últimos años cambios bastantes evidentes y significativos. Muchas de las novedades asentadas en nuestro día a día tienen que ver directamente con el desarrollo tecnológico, y muy especialmente con la aparición y expansión de INTERNET. Según los últimos datos relativos al año 2010 en nuestro país hay algo más de un 65% de internautas y más del 55% de los hogares tienen conexión a internet. Otro dato aún más revelador: el 44,4% de la población española de 16 a 74 años utiliza la web diariamente.

Internet es un fenómeno que de forma muy rápida y espectacular se ha asentado como una parte más de nuestras vidas, sobre todo entre las jóvenes generaciones. En apenas dos décadas se ha generalizado el uso cotidiano y frecuente de la web: podemos conectarnos desde muy diferentes “aparatos” (ordenador, móvil, tablet…) y “navegar” desde cualquier sitio (casa, trabajo, internet móvil). Hace 30 años esto se hubiera catalogado de ciencia-ficción.

Lo realmente relevante es que el uso que hoy día hacemos de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) ha modificado de manera sustancial el modo con el que accedemos a la información y al conocimiento, la manera en la que nos comunicamos y relacionamos o los hábitos de diversión y entretenimiento, al margen de otros fenómenos no menos importantes como la incorporación de las TIC en numerosos entornos laborales, el comercio electrónico o la administración digital.

El tiempo que empleamos en el uso de estas tecnologías (telefonía móvil, ordenador, videoconsolas, TV digital…) acompañado del incremento exponencial en el uso de internet han dado lugar a lo que llamamos Revolución Tecnológica o Sociedad de la Información, además de propiciar el fenómeno de la globalización.

¿La escuela del siglo XXI?

Por el contrario, si hacemos el mismo esfuerzo por recordar las escuelas de hace 20 o 30 años, las diferencias en las prácticas docentes respecto al modelo educativo actual son apenas imperceptibles: se persigue fundamentalmente la acumulación de saberes y datos, se evalúa básicamente la memoria, se sigue empleando el libro de texto como material didáctico primordial y la metodología por exposición es la más común entre los docentes. Básicamente, el profesor trasmite y expone un conocimiento que después es evaluado a través de pruebas o exámenes, con el guión básico del libro de texto.

Este modelo, heredado del siglo XIX como consecuencia de la Revolución Industrial, no da respuesta a las nuevas necesidades surgidas con la Sociedad de la Información. Hay que redefinir la escuela para acercarla a las nuevas formas de acceder y construir el conocimiento o a la necesidad de adquirir habilidades que nos permitan aprender a lo largo de toda la vida en una sociedad en continua evolución. Es vital disminuir la distancia existente entre unas instituciones educativas ancladas en modelos del siglo XIX y la sociedad del siglo XXI.

Desde el ámbito pedagógico y político (DESECO, Parlamento Europeo, LOE) se han formulado iniciativas y normativas más o menos acertadas que pretenden “reformar” este paradigma educativo con la incorporación de las Competencias Básicas. No se trata tanto de acumular saberes, sino de saber utilizarlos de forma eficaz para resolver problemas cotidianos y adquirir así la capacidad de aprender a lo largo de toda la vida.

Entre las competencias básicas definidas aparece de forma inevitable la llamada Competencia digital: la capacidad de buscar y registrar la información que sea útil, la capacidad para saber transformar esta información en conocimiento (interpretar, analizar, plantearse problemas…) y la capacidad de expresarse en diferentes formatos (textual, multimedia, hipertextual..)

Por otro lado, la puesta en marcha del Plan Escuela TIC 2.0, dirigido a los estudiantes entre 10-14 años, ha supuesto un paso más en la incorporación de las TIC en las aulas. Por primera vez, de forma homogénea y generalizada se entrega un netbook al alumnado (el modelo llamado 1+1: un ordenador- un alumno) y se incorpora una Pizarra Digital Interactiva (PDI) en las aulas.

El reajuste del ecosistema; resistencias a lo nuevo.

En las aulas, como en cualquier ecosistema, la introducción de un nuevo elemento requiere la transformación de todo el sistema. La incorporación efectiva de las TIC en la escuela implica la modificación de métodos educativos ya asentados para que el ecosistema vuelva a encontrar su equilibrio. Sin embargo este proceso de reajuste no es sencillo, fundamentalmente por que se generan resistencias por parte del profesorado, que se resiste a abandonar prácticas asentadas y a asumir un modelo novedoso para el que no se siente seguro ni preparado. Pensemos en las dificultades de todo tipo que conlleva la gestión de un aula en la que cada estudiante dispone de un netbook.

De cualquier forma hoy día no puede pensarse en un sistema educativo que ignore la presencia de las TIC. Están condenados a entenderse.

Desde nuestro punto de vista, este entendimiento solo es posible si el profesorado asume y visualiza las verdaderas posibilidades que las TIC nos aportan en la educación.

La Pizarra Digital Interactiva puede y debe convertirse en un poderoso recurso que acompañe al profesorado en este proceso de transformación y reajuste hacia un modelo educativo donde las TIC ocupen un lugar preferente. La incorporación de esta tecnología nos ofrece una magnífica oportunidad para integrar las TIC de forma paulatina. Intentaremos concretarlo a continuación.

¿Por qué usar la Pizarra Digital Interactiva?

La Pizarra Digital Interactiva es un recurso tecnológico que abre nuevas y prometedoras posibilidades al docente. Se trata sin duda de una multiherramienta educativa que objetivamente nos ofrece argumentos muy ventajosos para su uso cotidiano en las aulas.

• Es un recurso muy versátil que nos permite realizar actividades diversas o mostrar información en diferentes formatos (textual, icónico, multimedia, hipertextual…). Lo que es lo mismo, con la PDI podemos ver un vídeo, una imagen, consultar una web, escuchar un archivo sonoro, establecer una comunicación on-line o completar una actividad interactiva. Basta imaginar que en la PDI podemos proyectar cualquier cosa que podamos hacer en un ordenador conectado a internet.

• Su manejo es sencillo. Se trata de un solo “aparato” que no requiere una gestión complicada. Cualquier docente con una mínima competencia digital no tendrá dificultades en usar la PDI. La formación necesaria para su uso efectivo no requiere mucho tiempo ni esfuerzo por parte del profesorado.

• La PDI es “recuperable”. Al trabajar sobre formato digital, todo lo que escribimos o usamos en la PDI podemos guardarlo y reutilizarlo en cualquier aula y en cualquier momento. Si bien requiere un esfuerzo inicial para digitalizar y organizar materiales didácticos, a corto y medio plazo nos ahorra mucho tiempo.

• El uso de la PDI motiva al alumnado. Las posibilidades multimedia e interactivas y su versatilidad acercan más la actividad escolar a la realidad social vivida por un alumnado acostumbrado al manejo de las TIC en su vida diaria.

• La PDI se adapta a los diferentes estilos docentes, desde los más tradicionales basados en el modelo expositivo, hasta los estilos más innovadores fundamentados en el constructivismo.

• El uso de la PDI propicia la creatividad y la innovación entre el profesorado. Se ha demostrado que los docentes que usan de forma habitual la PDI acaban por realizar actividades innovadoras que aprovechan la potencialidad didáctica de la PDI. La innovación no la aporta la tecnología, sino el uso que el docente hace de ella.

Resumiendo, podemos afirmar con rotundidad que la PDI es un recurso didáctico útil y eficaz para la enseñanza y el aprendizaje, que además facilita la incorporación paulatina de nuevas prácticas educativas más motivadoras y acordes a las necesidades e intereses de los estudiantes.

Modelos didácticos con el uso de la PDI

Seguidamente concluir vamos a ilustrar la versatilidad que nos ofrece este recurso tecnológico describiendo algunos modelos o ejemplos de prácticas educativas en las que juega un papel determinante el uso de la PDI:

Uso como pizarra convencional. Evidentemente, el uso más inmediato de la PDI es emplearla como soporte sustitutivo de la pizarra convencional, pero con un par de ventajas añadidas al usar un programa informático en lugar de una tiza: primero, por que disponemos de numerosas herramientas que hacen más atractiva y ágil la presentación de información (colores, marcadores, figuras, galería de recursos, herramientas matemáticas y de presentación…), y en segundo lugar, porque todo lo que escribimos o anotemos en la PDI podemos guardarlo y recuperarlo en otras aulas y otros momentos, lo que nos permite recordar, revisar, modificar o ampliar lo que hemos escrito con anterioridad.

Elaborar unidades didácticas interactivas. Los diferentes marcas de PDI traen asociado un programa específico con el que podemos diseñar y elaborar presentaciones o unidades didácticas en el que podemos incluir muy diversos recursos (texto, imagen, video, archivos flash, sonido, vínculos…) que nos permiten presentar contenidos de forma muy diversa y motivadora y diseñar actividades que posibilitan la interacción del alumnado o el profesorado con la PDI.

Visitar los espacios web del aula: Cada vez es más frecuente el uso de blog docentes, blog de área o de aula, wiki de clase o el uso de redes sociales para educación. En la PDI podemos consultar las novedades, las aportaciones de los alumnos, los comentarios de los seguidores, visitar los enlaces o vínculos sugeridos, etc.… aumentando la interacción y comunicación entre el alumnado y el profesorado.

Apoyo a las explicaciones del profesorado. Usar la PDI como soporte para ilustrar y complementar la enseñanza de contenidos. En la red disponemos de infinidad de recursos que nos ayudan a enseñar de forma más clara, real y motivadora cualquier contenido del currículo. Tanto en servicios de la web 2.0, como en páginas institucionales, buscadores, portales educativos… podemos encontrar recursos en diferentes formatos (icónico, textual, multimedia, sonoro…). Nos referimos al uso de videos, presentaciones, podcast, imágenes, infografías, archivos flash… Basta imaginar cómo podemos ver un vídeo de una erupción volcánica, proyectar una simulación sobre el proceso de la digestión, escuchar una canción en otro idioma o usar una imagen de un mapa sobre la que podemos escribir y anotar.

Presentación de trabajos realizados por los estudiantes. Podemos pedir a los estudiantes (en grupo o individualmente) que hagan un trabajo de investigación y/o busquen información sobre los temas que se están estudiando (leer, comprender, valorar y seleccionar esta información), para posteriormente presentar y explicar a sus compañeros los materiales que han elaborado o encontrado, usando la PDI para proyectar sus trabajos (vídeo, presentación multimedia, enlaces, imágenes…).

Realización de ejercicios o actividades interactivas. Existen numerosos contenidos educativos digitales disponibles en la web o facilitados por las editoriales que permiten la realización de actividades interactivas relacionadas con el currículo. En la PDI podemos organizar su realización colectiva o por grupos para que posteriormente las realicen en sus netbook. (JCLIC, Hot Potatoes, Cuadernia, Constructor, LIM, Portales educativos, Agrega, etc.)

• Comunicaciones colectivas on-line. Con el soporte de la PDI podemos establecer diferentes cauces de comunicación on-line con otros estudiantes, profesores o familiares de cualquier lugar: correspondencia a través del correo electrónico de la clase, foros o chat con otros estudiantes (en otros idiomas), videoconferencias, uso de redes sociales para educación.

Incorporar la actualidad en el aula: La conexión a internet nos abre una ventana al mundo exterior y a la actualidad a la que tantas veces permanecen ajenos nuestros alumnos/as. Podemos revisar las noticias de la prensa electrónica y comentar temas de actualidad: ampliar información sobre una noticia o un fenómeno, consultar distintas fuentes, localizar los lugares, buscar el origen de los conflictos, debatir… Se trata en definitiva de relacionar la actualidad con el currículo o de que la actualidad sea fuente de debate.

Fuente de información: La PDI con conexión a la red nos permite consultar y buscar información de dudas e interrogantes que surjan durante las clases: RAE, buscadores, Wikipedia, Google maps… que a su vez nos permite enseñar estrategias de búsqueda selectiva y crítica de la información.

• Actividades entorno a una salida: La PDI es un complemento perfecto para trabajar de forma intencional las actividades previas y posteriores a una salida.

Actividades previas: búsqueda de información sobre los lugares que va a visitarse, recorrido (km, trayecto, duración), imágenes,…

Actividades posteriores: elaboración de un álbum fotográfico y textual de la salida, comentarios en el blog, trabajos de los estudiantes sobre la salida…

Soporte para el registro: La PDI es también un excelente soporte para el registro. Por ejemplo, para recoger en un calendario mensual los datos más relevantes del tiempo atmosférico: temperatura máxima y mínima, precipitaciones, estado del cielo…Posteriormente podemos generar tarea y actividades de análisis: medias, oscilaciones, cantidad de precipitaciones, climograma, etc.

Cualquier otro fenómeno que queramos registrar: asistencia, registro temporal de actividades mediante texto y fotografías, (actividades especiales, salidas, celebraciones…), elaboración de gráficos de datos diversos, etc.

Aprendizaje de los procesos del ordenador: Usando la PDI podemos centrar la atención de nuestros alumnos para mostrar los pasos que hay que seguir en el ordenador para realizar procesos concretos: como abrir una aplicación, como guardar un archivo a crear una carpeta, instrucciones para manejar una aplicación interactiva, cómo buscar información… No se trata de enseñar informática, sino de explicar procesos sencillos e invitar a los alumnos a que repitan estas acciones en su ordenador y comprueben que obtienen los mismos resultados.

• Prevenir sobre los riesgos de internet: Aprovechar los momentos en los que se navegue por la red para comentar los peligros y riesgos de internet: contenidos inapropiados, acoso, pérdida de la privacidad, publicidad engañosa, virus… Ofrecer pautas de actuación ante determinados riesgos y debatir sobre las consecuencias de nuestras actuaciones en internet y en el uso de las TIC.

En definitiva, estamos convencidos de que la incorporación de la PDI en las aulas puede y debe provocar un reajuste necesario y asumible por el profesorado para abordar nuevas formas de trabajar en las aulas, nuevas metodologías más acordes con las necesidades de un alumnado que ha nacido y crece en la Sociedad de la Información.

Tenemos claro que la incorporación de las TIC en las aulas no va a remediar la crisis de nuestro sistema educativo (fracaso escolar, abandono, resultados PISA…), “pero olvidarlas acrecentará aún más la distancia entre la sociedad, la economía, los hogares, etc. y las escuelas y deslegitimará más si cabe las instituciones educativas” (Jordi Adell).

Webgrafía:

- http://peremarques.pangea.org/promethean2/promodelospdi2.htm (Modelos didácticos con la Pizarra Digital Interactiva, Pere Marques. 2007)
- http://ullmedia.udv.ull.es/video/43 (Sociedad de la información y educación, Manuel Area).
- http://ullmedia.udv.ull.es/video/46 (¿Qué es la competencia digital?, Manuel Area Moreira)
-http://www.educaweb.com/noticia/2010/12/13/entrevista-jordi-adell-tecnologia-educativa-14508.html y http://www.xarxatic.com/barreras-para-introducir-las-tic-en-el-aula/ (Entrevista a Jordi Adell)

Bibliografía digital

- Gallego, D. y Dulac, J. (2006). Informe final del Iberian research project. Madrid.

- Marqués, P. (2006). La Pizarra Digital en el aula de clase. Barcelona: Edebé digital.

- VVAA. (2006).Informe red.es “La Pizarra Interactiva como recurso en el aula”. Madrid: MITC.

Imágenes con licencia Creative Commons (Atribución-No comercial)

- http://www.flickr.com/photos/av_hire_london/5447245447/

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- http://www.flickr.com/photos/crystaljingsr/sets/72157622354789320/

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